500palabras

Hemos hecho de internet lo que es, y al mismo tiempo, él nos ha hecho así. Somos distintos, nuestra realidad es distinta y hoy, nuestro lenguaje también está cambiando. ¿Pero cuáles son las palabras o los cambios lingüísticos que ha sufrido nuestro idioma debido a la tecnología y a la navegación online? A continuación, Techne te cuenta las cosas terribles que internet le ha hecho al español con la corrobación de Carmen Galán, Catedrática de Lingüística General de la Universidad de Extremadura.

El olvido de los signos de puntuación. Puntuar bien es fundamental para entender correctamente el sentido de las oraciones, mas la inmediatez de la escritura a través de las redes sociales y de los mensajes instantáneos nos ha hecho olvidar estos signos, además de la necesidad de su uso para pausar y diferenciar el sentido de las oraciones.

Los puntos infinitos. Tal cual. Si la excusa para cometer casi todas estas aberraciones es que así ahorramos caracteres, ¿por qué tantos tuits, entradas de Facebook y mensajes están plagados de puntos suspensivos como si una epidemia de varicela hubiese inundado la Red? “Se supone que los mensajes se transmiten entre gente conocida con la que compartes ciertos presupuestos y códigos, así que tienden a ser más emotivos que descriptivos. En ellos predomina el contenido afectivo y se emplean mucho los puntos suspensivos para cerrar una secuencia sin acabar, porque sabemos que la otra persona es capaz de completarla”, asegura Galán.

La desaparición de los signos iniciales de interrogación y exclamación. Esta práctica no se debe únicamente a la influencia anglosajona, sino también a una especia de pereza colectiva. Además, el sentido de los signos de exclamación también ha sufrido un cambio, ya que ahora se utiliza fundamentalmente para enfatizar algo.

El dominio de la K. “Es cierto que cuando aparecieron los SMS tenía su lógica abreviar las palabras porque se pagaba por caracteres. Y puede entenderse, incluso, que en Twitter, a veces, necesitemos rascar dos letras”. Mas a qué se debe la expansión de su uso. ¿Es un acto de rebeldía? ¡No lo sabemos!

A ver o haber. El número de tuits en los que alguien escribe a ver cuando en realidad se refiere al sinónimo del verbo existir resulta espeluznante. “Es cierto que, en muchos casos y desgraciadamente, pueden ser faltas de ortografía inintencionadas. Pero hemos aceptado que en las redes sociales se escribe como se habla: a ver y haber suenan igual, así que no nos importa cómo se escriban porque es el contexto del mensaje el que determina si nos referimos a mirar o existir, y así lo van a interpretar nuestros interlocutores. Lo mismo está sucediendo con porqué o por qué y haya o halla o allá”, señala Galán.