Modo Oscuro

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Seguro que en más de una ocasión te has sorprendido a ti mismo husmeando vidas ajenas en alguna red social. Sin saber cómo, has acabado recorriendo las fotos de la boda de una persona a la que tienes como amiga en Facebook porque la conociste hace años en un viaje. Y aunque nunca la volviste a ver, y probablemente no la volverás a ver, tu curiosidad no es menor.

También las redes permiten dar rienda suelta a nuestro lado exhibicionista, más acentuado, eso sí, en unos usuarios que en otros. Porque hay quien deja documentado cada paso que da: desde la cara con la que se despierta, pasando por el café que desayuna, su itinerario al trabajo, la hamburguesa que se come, los libros que se compra, sus idílicas vacaciones o su perfecta familia.

Mas qué pasaría si de repente descubrieras que esas fotos maravillosas que sube a Facebook tu compañero de trabajo de sus viajes son selfies porque, en realidad, suempre viaja solo, y no por elección, sino porque no ha encontrado con quién, o que ese matrimonio sonriente y aparentemente perfecto en realidad está a punto de separarse…

Precisamente este es el tema del que trata el cortometraje What’s on your mind?o ¿Qué estás pensando, por su nombre en español, dirigido por Shaun Higton, y presentado en el pasado festival de Cannes.

Actualmente, son varios los estudios que señalan que en las redes sociales tendemos a mostrar lo mejor de nosotros mismos como una forma de buscar la aprobación de los demás: nos inclinamos a publicar cosas susceptibles a recibir “me gusta”, mientras que nos inhibimos de compartir otras menos populares.

Sin embargo, ese afán por proyectar lo mejor de uno mismo a veces roza el exhibicionismo. Y llama especialmente la atención en casos en los que parece darse disonancia entre la persona que conocemos en la vida offline y la que vemos en Facebook. Si bien el Voyeurismo es natural en el ser humano, puede llegar a ser problemático en quienes presentan rasgos obsesivos.

Esto genera casos de personas que alteran sus horas de sueño o desatienden sus actividades para satisfacer esa necesidad. Podemos encontrar personas con habilidades sociales disminuidas que hacen un uso excesivo de la tecnología. Cuando hay una baja autoestima, las redes sociales permiten crear lo que se quiere ser.

Aunque no todo es malo, las redes sociales pueden tener un efecto positivo, haciéndonos sentir menos solos y favoreciendo el contacto con quienes están lejos, además de facilitar que los tímidos se relacionen. Un estudio realizado en la Universidad de Berlín señaló que actualizar nuestro estado nos ayuda a sentirnos conectados aun cuando nadie preste atención. Quienes encuentran difícil relacionarse en la vida real, pueden tener nuevas oportunidades para hacerlo en línea.

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