Esta semana el mundo Godínez y el no Godínez se unió en una sola pena: La falta de pagos debido a un problema entre el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) con varios bancos que operan en la República Mexicana.

Los primeros reportes señalaron que las fallas se debían a un presunto ciberataque que habría sufrido la banca el viernes pasado, lo que orilló a las autoridades a advertir que durante toda esta semana el SPEI se regularizaría lentamente (Todavía existen reportes de clientes que no han recibido sus pagos, por lo que deben tener paciencia).

Sin embargo, cuando todos nos uníamos en apoyo a estas instituciones y tratábamos de ser comprensivos porque lo que pasó “no era culpa de las empresas”, sale el Banco de México (Banxico) a decir que nunca existió tal ciberataque.

El Banco Central informó que no existían pruebas de que los clientes hubieran sido afectados, ni que el dinero estuviera perdido porque el SPEI funciona sin problemas y señaló que los culpables fueron los sistemas de Banorte, Citibanamex y BanBajio, que presentaron fallas.

La autoridad bancaria analizará si se debe reforzar las legislaciones vigentes, con la posibilidad de sancionar a las instituciones que presentaron problemas con SPEI, debido a que los retrasos se debieron a las plataformas que usan los bancos que normalmente contratan por proveedores externos que controlan las operaciones.

Además, advirtió que si los bancos no cumplen con los requisitos establecidos por Banxico, podrán ser sancionados y en el caso de que el problema venga de una compañía externa del servicio, la sanción seguirá para el banco, ya que ellos son el objeto de la regulación.