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Los amantes del chicle van camino a convertirse en minicentrales eléctricas portátiles. Investigadores canadienses han creado una cinta elástica que, colocada bajo el mentón, convierte el movimiento de la mandíbula en energía eléctrica. Por ahora sólo han obtenido unos cuantos microvatios pero creen que en el futuro podrían alimentar pequeños dispositivos electrónicos con tan sólo mascar un rato.

Según Aidin Delnavaz y Jeremie Voix, de la École de Technologie Supérieure de Montreal, en Canadá, los movimientos de mandíbula son buenos candidatos para ofrecer energía natural. Al masticar chicle por 60 segundos, lo científicos obtuvieron 18 microvatios de electricidad. Y aunque quizás no sea mucho para alimentar algo tan pequeño como un audífono, este problema se solucionaría fácilmente aumentado mas tiras.

“Podrías cargar implantes cocleares y cosas así”, comentó Steve Beeby, otro científico de la Universidad de Southampton, Reino Unido, que no participó en este trabajo.”Pero no será útil para recargar un teléfono móvil ni nada por el estilo”.

Los resultados del experimento fueron publicados en la revista especializada Smart Materials and Structures, de la organización internacional Instituto de Física.