Un nuevo método utiliza imágenes de ultrasonido precisas, del mismo modo en el que los futuros padres pueden ver a su hijo antes de que nazca, para leer e incluso predecir la actividad dentro del cerebro.

Los científicos de Caltech pudieron usar el ultrasonido para escuchar cómo la sangre circulaba en diferentes partes del cerebro, lo que condujo a que se dieran cuenta de que era un indicador sobre qué regiones neuronales estaban activas en un momento dado, según un interesante estudio publicado el lunes en la revista “Neuron”. Después de ejecutar los datos de un estudio de primates en un algoritmo, también aprendieron que ciertos patrones de flujo sanguíneo no solo coincidían sino que predijeron qué acciones tomaría ese primate y cuándo lo harían. También funciona en personas.

Con todo, esa imagen neural predictiva podría dar lugar a una nueva era de tecnología de interfaz cerebro-computadora que sea más precisa y menos peligrosa que otras herramientas en el mercado, afirmaron los científicos en un comunicado de prensa.

“El primer logro fue demostrar que el ultrasonido podía capturar señales cerebrales relacionadas a la idea de planificar un movimiento físico”, dijo en el comunicado el autor principal del estudio, David Maresca.

El uso de ultrasonido podría resolver un problema importante en el mundo de las imágenes neuronales y las interfaces cerebro-computadora. Por un lado, tenemos implantes y electrodos que pueden tomar grabaciones extremadamente precisas del cerebro, pero debido a que requieren una cirugía cerebral invasiva y potencialmente dañina, solo se usan en casos extremos como para pacientes con epilepsia severa. Por otro lado, tenemos herramientas de imágenes cerebrales no invasivas como resonancias magnéticas funcionales o matrices de EEG, pero estas producen lecturas imprecisas o requieren máquinas masivas, casi del tamaño de una habitación.

Sin embargo, el ultrasonido parece ofrecer lo mejor de ambos. Los científicos podrían usarlo para obtener imágenes del cerebro en una escala de 100 nanómetros, el tamaño de solo diez neuronas individuales o un cabello humano, y no necesitaron realizar una cirugía cerebral para hacerlo.

“Las imágenes de ultrasonido funcional logran registrar estas señales con 10 veces más sensibilidad y mejor resolución que la resonancia magnética funcional”, dijo Maresca en el comunicado. “Este hallazgo es el núcleo del éxito de la interfaz cerebro-máquina basada en el ultrasonido funcional”.

Fuente: Futurism