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Pasar del lienzo a la tableta electrónica fue la mejor alternativa que encontraron una serie de artistas españoles para hacer perdurar sus obras y transcender más allá de lo local. ¿Pero es este paso, un abandono definitivo del lienzo?

El papel se ha quedado en otro siglo, y hoy, los retratos de Aurora Rumi, pintora, se enmarcan en una tableta bajo las dimensiones de 771×1.371 píxeles y la técnica del Fresh Point. La digitalización de la creadora ha llegado a tal punto que, Rumi ya no necesita salir a la calle a buscar modelos, Instagram la provee de una cantidad de rostros sin igual.

Pasar de la obra física a la digital no fue fácil para la artista.  “Al principio se me borraba todo. Apoyaba sin querer la muñeca y me desaparecía el trabajo; luego me acostumbré y me asombró la facilidad para quitar y poner. Corregir deja de ser un problema, y el resultado de la obra  es muy similar a la pintura real”, cuenta Rumi.

Sin embargo, más alla de las artes platicas, son en realidad las artes escénicas las que han incorporado con mayor provecho los avances tecnológicos. Juan Pablo Mendiola, artista escénico,  explica muy bien el tópico de la democratización de la tecnología, “lo que antes sólo estaba a disposición de los grandes productores, por las herramientas carísimas, ahora se pone al alcance de cualquier persona”.

Candidato a los premios Max de teatro por su obra Harket, Mendiola ha acudido a la App Date en busca de informáticos que le conviertan en bits todas las ideas que lleva en la cabeza. “Al público le da igual si hay o no hay ordenadores. El público va a ver una historia. Si los avances tecnológicos la facilitan, la amplían o la desarrollan, perfecto”.

Y así es como Rumi y Mendiola, al igual que decenas de artistas,  recurren cada día al uso de herramientas y aplicaciones electrónicas que simplifican su trabajo y que les permiten llegar más lejos con éste. La tecnología se ha convertido en el provechoso pan del día a día. Los retratos e historias de sus personajes se dibujan en las pantallas y continúan por YouTube después de que ha caído el telón o en su defecto, la tela.