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Leer es un placer que alimenta el intelecto. Sin embargo, más allá de este deleite, un grupo de científicos neurobiólogos de la Universidad de Stanford descubrió que el habito de la lectura tiene más beneficios de los que se cree. Para ello, los investigadores monitorearon mediante una prueba de resonancia magnética funcional el cerebro de una persona mientras leía una novela de Jane Austen.

Gracias a esa prueba, hoy se sabe que la lectura influye el desarrollo de la concentración gracias al flujo de sangre que se produce hacia determinadas zonas del cerebro. Se distinguió que la lectura crítica, a diferencia de la lectura por placer, requiere un tipo de función cognitiva que no se da con otras actividades.

Así que si eres de los que sigue poniendo una serie de pretexto al habito de leer, aquí te van cuatro beneficios a los que no podrás negarte. ¡Presta atención!

Gimnasia cerebral. La lectura de una gran novela, un texto científico o una interesante historieta, ayudaran a tu cerebro a pensar mejor, a organizarse y dar respuesta rápidamente ante los pensamientos y la información que recibe. Mientras lees, obligas a tu cerebro a analizar todo lo que llega del exterior, estimulando las neuronas. Si lees tu cerebro no se oxida.

Un bagaje cultural más amplio. Leer te da la oportunidad de generar temas de conversación de cualquier tipo y para cualquier momento. Aunque no lo creas, es una puerta abierta a muchas relaciones sociales y una carta de presentación. Además de que mejora significativamente el estado de ánimo.

Olvídate del estrés y del insomnio. La ansiedad, los nervios y el estrés afectan directamente la actividad del cerebro, alteran las neuronas y el sueño. Leer nos ayuda a contrarrestar este tipo de reacciones del cuerpo y molestias neurológicas como dolores de cabeza. Si padeces de insomnio, leer antes de acostarte es un gran incentivo para lograr un sueño profundo.

Mayor vocabulario. Al leer mejoras tu capacidad de síntesis y claridad al momento de expresar tus ideas. Además, por si fuera poco, leer activa regiones visuales primarias.