Modo Oscuro

Si sientes que tu teléfono ha estado funcionando de forma extraña últimamente, podría ser un indicio de que ha sido víctima de un hacker.

Algunos de los síntomas más comunes  son el consumo excesivamente rápido de la batería; que se caliente más de lo habitual; que no aparezca el teclado o tarde mucho en hacerlo; y que tus datos se acaben inexplicablemente.

Al respecto, Diego Barrientos, instructor Udemy y experto en informática forense, te comparte tres pequeñas pruebas para que puedas determinar si tu móvil ha sido hackeado:

  1. Cierra todas las aplicaciones y activa el modo avión. Acto siguiente, introdúcelo a un horno microondas que se encuentre conectado a la corriente SIN ENCENDER, esto creará una Jaula de Faraday, evitando que salga cualquier tipo de señal de tu móvil. Si el celular ha sido intervenido, intentará emitir alguna señal elevando la potencia, de modo que el equipo se calentará más de lo normal. Si esto sucede, es probable que alguien más esté manipulando tu teléfono.
  2. Junta dos celulares, el que supuestamente ha sido hackeado y uno en condiciones normales. Abre la cámara de este último y apúntala hacia el sensor infrarrojo del primero (está en la parte de arriba del dispositivo, por lo general tiene un pequeño vidrio color rojo, y en algunos modelos está cerca del conector de audífonos). Si al hacer esto la cámara logra captar un destello de luz, es recomendable que acudas a un técnico para que evalúe el estado de tu equipo.
  3. Por último, asegúrate de que el celular esté conectado a internet, cierra todas las aplicaciones en uso y ve al ícono de configuración. Ordena a tu dispositivo extraer la tarjeta SD (memoria), si aparece algún tipo de advertencia indicando que no se puede realizar la operación porque está corriendo un proceso, existe la posibilidad de que tu móvil haya sido hackeado.

Ahora solo queda mantenerte alerta a posibles operaciones anormales en tu equipo, si logras identificar alguna, ya tienes algunas herramientas para averiguar si se debe a un hacker.

Fuente: Forbes

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