Modo Oscuro

Demasiada azúcar es malo para tu salud, pero la alternativa más popular del mundo podría no ser mejor.

Durante décadas, los expertos han cuestionado la seguridad del edulcorante artificial aspartamo, también conocido como NutraSweet, y algunos estudios concluyen que el sustituto del azúcar puede causar una gran cantidad de problemas de salud, desde el daño cerebral hasta el cáncer.

Para resolver el problema, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) realizó una revisión a puerta cerrada de los estudios de aspartamo disponibles en 2013 y descubrió que es seguro, pero según una nueva investigación, eso se debe a que descartaron todos los estudios que afirmaban lo contrario.

Para el nuevo estudio, publicado en la revista Archives of Public Health, los investigadores de la Universidad de Sussex observaron cómo la EFSA trató los 154 estudios que revisó en 2013.

Descubrieron que el panel determinó que los 73 estudios que encontraron que el aspartamo podría ser dañino eran “poco confiables”. De los 81 estudios que concluyeron que era seguro, etiquetaron a solo 19 como no confiables.

“De esta investigación queda claro que los científicos de la EFSA no reconocieron numerosas deficiencias en los estudios tranquilizadores”, dijo el investigador Erik Millstone en un comunicado de prensa, “pero en cambio detectaron pequeñas imperfecciones en todos los estudios que proporcionan evidencia de que el aspartamo [puede ser] inseguro “.

El equipo de Sussex ahora está pidiendo a la Unión Europea que suspenda cualquier venta de productos que contengan aspartamo hasta que la EFSA realice una nueva revisión, esta vez, de forma abierta y no a puerta cerrada.

En cuanto a por qué el panel podría haber descartado la forma en que lo hizo en 2013, Millstone sospecha que la respuesta puede ser el dinero.

“En mi opinión, con base a esta investigación, la cuestión de si los conflictos de interés comerciales pueden haber afectado el informe del panel nunca se puede descartar adecuadamente porque todas las reuniones se llevaron a cabo a puerta cerrada”, dijo Millstone.

Sin duda, la prohibición del aspartamo tendría graves repercusiones económicas: se trata de miles de productos, desde chicles hasta refrescos de dieta, y sería difícil encontrar una gran empresa de alimentos que no la use.

Pero si se les da la opción de elegir entre los intereses corporativos y la salud de los ciudadanos, esperamos que los reguladores de alimentos valoren a estos últimos sobre los primeros, aunque desgraciadamente, este no parece ser el caso.

Fuente: Futurism

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