Modo Oscuro

estres laboral

Las facilidades en la conectividad han promovido que las personas puedan estar en línea prácticamente desde cualquier lugar y en cualquier momento. Por un lado, esto ha traído ventajas significativas, por ejemplo, la flexibilidad de trabajar de forma remota, teniendo al alcance todas las herramientas necesarias simplemente con el acceso a Internet. Pero con ello, prácticamente se ha borrado el límite entre la vida laboral y personal. El informe global “Eliminando el desorden digital en los negocios” de Kaspersky estudió los hábitos digitales de empleados que utilizan una computadora.

Si bien, iniciativas recientes para reglamentar la figura del teletrabajo buscan otorgar un balance entre la vida laboral y personal, las estadísticas de la OCDE indican que los mexicanos son quienes trabajan el mayor número de horas a nivel mundial, con un promedio de 43 horas por semana. Estas circunstancias han provocado que los empleados tengan que hacer malabares con sus vidas profesionales y personales. Tener acceso a los datos que necesitan, independientemente de su uso, tanto en casa como en la oficina facilita mucho las cosas. Sin embargo, la consecuencia de este comportamiento es el rápido aumento en la cantidad de documentos guardados en servidores y ambientes en la nube que permiten la colaboración en línea y, de no prestarle la debida atención, genera desorden digital.

Con tantos archivos digitales en nuestra vida laboral, mantener los controles de acceso, garantizar la protección de la información confidencial y hacer esto en todos los activos digitales no es una tarea fácil. Una implicación real del desorden digital es que, si los documentos se olvidan pero viven en línea, por ejemplo, en aplicaciones de colaboración o documentos almacenados en la nube o en bases de datos, es posible ingresar a ellos incluso cuando se haya abandonado la empresa. De hecho, más de un tercio (33%) de las personas afirman que todavía tienen acceso a los archivos de un lugar de trabajo anterior.

El problema radica en que la gran mayoría de los empleados no asume su responsabilidad por los documentos que están creando. De hecho, nuestra investigación mostró que a nivel global dos tercios (66%) de las personas no recuerdan todos los datos que tienen en documentos compartidos, y mucho menos recuerdan si han asegurado o modificado los derechos de acceso de acuerdo con los cambios en la organización.

“Es sorprendente que el 80% de los colaboradores de una compañía piensen que no son responsables de garantizar que los correos electrónicos y archivos tengan los controles o límites de acceso apropiados, independientemente de haber sido ellos mismos quienes los hayan creado. Sin duda es una estadística preocupante, teniendo en cuenta que solo aquellos que están involucrados pueden tener conocimiento de que el documento o correo electrónico ha sido creado”, mencionó Paris Valladares, director general de Kaspersky México

Para prevenir los riesgos ocasionados por el desorden digital, se recomienda lo siguiente:

  • No dar clic a los links incluidos en correos electrónicos si provienen de personas u organizaciones que no conoce, o tienen direcciones sospechosas o inusuales. Asegúrese de que todos los enlaces sean legítimos y comience con “https” cuando se solicite información.
  • Utilizar el correo electrónico laboral solo para sitios relacionados con su trabajo.
  • Utilizar solo software legítimo, descargado de fuentes oficiales. Si tiene algún problema con la instalación, solicite ayuda a su equipo de TI.
  • No descargue, abra o almacene archivos riesgosos en la computadora de su trabajo, ya que podrían ser maliciosos para toda la empresa.
  • No utilice ningún dato personal en sus contraseñas. Para garantizar la mayor seguridad, evite utilizar su nombre, fecha de nacimiento, dirección y cualquier otra información personal.
  • Mantenga seguras todas sus contraseñas usando un software especializado.

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