Imagen: ARTEMIO GUERRA BAZ /CUARTOSCURO.COM

Una de las obras más importantes para garantizar el abastecimiento del agua a la Ciudad de México está en entredicho, pues el nuevo sistema de tuberías que permitiría dotar del vital líquido de forma ininterrumpida falló sin saberse todavía las causas.

La famosa K invertida

Tras cinco años de estudios técnicos y un gasto de 500 millones de pesos, la CONAGUA planeó colocar una segunda línea hacia el Valle de México y añadirle una pieza para que, en caso de que tuvieran que arreglar alguna de las líneas, pudiera seguirse garantizando el abasto con el uso de la otra.

Dicha pieza es la llamada K invertida que haría el milagro, pues a través de ella, pasarían miles de litros de agua por segundo distribuyendola a través de ambas líneas; sin embargo, tras cortar el suministro por varios días para ponerla en su lugar, hubo un problema pues al momento de bombear el agua, la K invertida se desplazó cuatro centímetros, es decir, no aguantó la presión, por lo que se procedió a volver a cerrar las bombas y retirar la pieza para evaluar qué sucedió.

¿Por qué falló?

Aunque la CONAGUA evaluará qué pudo haber fallado en una pieza que seguramente costó millones de dólares, hay dos opciones que se barajan para explicar el fallo: un error en el diseño o en el montaje.

Este error provocó que se tuviera que retrasar por más tiempo el suministro hacia el Valle de México, extendiendose hasta una semana, sin embargo, para CONAGUA sí se cumplió con el objetivo principal: colocar la Línea de Alta Presión 2 del Cutzamala.

La interconexión es un “lujo”, en palabras del director general del Sistema de Aguas de Ciudad de México, Ramón Aguirre, cuando cerca de cuatro millones de ciudadanos llevan casi una semana sin agua. “A estas alturas, ya no estamos para estos lujos porque la ciudad está empezando a tener problemas de abastecimiento”, ha dicho este martes en una entrevista con la periodista Carmen Aristegui. Está previsto que el suministro empiece a llegar el miércoles a ciertas alcaldías del oeste de la capital, pero el servicio no se normalizará hasta el fin de semana.

CONAGUA informó el día de hoy que, más adelante se volverá a intentar colocar la K invertida, pero gracias a que ya se instaló la Línea 2, ya no será necesario volver a cortar el suministro de agua, sin embargo, queda la duda sobre un proyecto que requirió de tanto dinero y mucha planeación que, de momento, no funcionó.

Con información de: El País | El Universal

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