Modo Oscuro

El iPhone X fue presentado como revolucionario por parte de Apple, como lo hiciera en 2007 Steve Jobs con la primera versión. En aquella ocasión Jobs dijo que el iPhone estaba adelantado 5 años respecto a sus competidores y no le faltaba razón, puesto que era el primer teléfono donde la pantalla era la protagonista junto con las aplicaciones, así como todo el ecosistema musical que había creado con el iPod+iTunes.

Fue la sensación en aquellos años y la gente hacia filas interminables afuera de las Apple Store sólo para comprar aquel hermoso pedazo de tecnología.

Los tiempos cambiaron y ahora el iPhone X ya no representa lo que alguna vez representó el iPhone original, los otros fabricantes se pusieron a trabajar desde ese entonces y al momento de mostrar las bondades del iPhone de aniversario muchos se dieron cuenta que no estaba ni un año adelantado a sus competidores; es más, en algunos aspectos llegó tarde, como la carga inalámbrica, el reconocimiento facial o la pantalla sin bordes. Ya no había mucho que presumir.

Al parecer, no le ha ido muy bien al iPhone X en ventas; y es que su excesivo precio no se equipara a lo que hace, cuando otras marcas ofrecen lo mismo o más por menos dinero. Lo único que queda es el status que da la marca y la excelente calidad de los materiales en sus dispositivos, pero falta poco para que sea rebasada en esos aspectos.

Ahora nos enteramos que la empresa de semiconductores más importantes del mundo, TSMC, tiene una sobreoferta de chips sin vender a Apple (casi todos destinados para el iPhone X), esto hace pensar que no le ha ido nada bien en ventas al teléfono de aniversario.

El analista Neil Campling, de Mirabaud Securities, sostiene que el exceso de chips en TSMC “nunca había sido tan alto”, y eso demuestra que Apple está vendiendo menos iPhone X de los esperado tras haber encargado la producción de muchos componentes que finalmente no va a dar salida.

Con la menor producción del iPhone X, y el problema de saturación de inventario, “se refleja la necesidad de quemar inventario porque básicamente el iPhone X está muerto”, afirma el analista.

Por lo pronto la polémica está servida sobre lo que Apple debe hacer a partir del iPhone X. Ver lo que ha fallado y corregirlo de inmediato para seguir siendo uno de los teléfonos legendarios que ha marcado pauta a lo largo de su historia.

Comentarios