Modo Oscuro

25157-620-282

Los investigadores Eric Betzig, del Instituto Médico Howard Hughes, y William E. Moerner, de la Universidad de Standford, en EEUU, y Stefan Hell, del Instituto Max Planck, en Alemania, han recibido hoy el premio Nobel de Química por su trabajo para convertir el microscopio óptico en un nanoscopio y poder estudiar con gran precisión objetos que antes eran inalcanzables.

Durante mucho tiempo se creyó que los microscopios ópticos nunca podrían alcanzar una resolución superior a la mitad de la longitud de onda de la luz. Esos 0.2 micrómetros determinaron por mucho tiempo una frontera impenetrable para los científicos. Las células y sus procesos quedaban apartadas del ojo humano. No obstante, el invento merecedor del Nobel cambió esta historia. Empleando moléculas fluorescentes, los galardonados lograron superar esa limitación física y alcanzar el nanomundo.

Gracias a este hallazgo, hoy será posible observar el funcionamiento en el interior de la célula a nivel molecular: cómo estas moléculas conectan las neuronas creando sinapsis o la manera en que las proteínas se acumulan para provocar enfermedades como el Párkinson o el Alzhéimer.

El comité del Nobel premió el trabajo sobre dos principios que han hecho posible la nanoscopía. El primero fue descubierto por Hell, alemán nacido en Rumanía, y requiere la utilización de dos rayos láser: uno estimula moléculas fluorescentes para hacerlas brillar y mientras el segundo cancela todo el brillo producido, a excepción del que se encuentra en un volumen nanométrico. Así, se puede obtener una resolución que rebasa el límite de los 0.2 micrómetros de los microscopios ópticos.

El segundo método ganador, la microscopía de molécula individual, fue desarrollado por los estadounidenses Betzig y Moerner por separado. El método se basa en la capacidad para encender y apagar la fluorescencia de moléculas individuales. Con esa técnica, los investigadores fotografiaban el mismo área varias veces dejando que cada vez brillen unas pocas moléculas. Después, superponían las distintas imágenes obtenidas logrando una resolución que alcanzaba el nivel de los nanómetros.

Comentarios