Modo Oscuro

La carga rápida es hoy una de las tecnologías más solicitadas por los usuarios. El ritmo de vida tan acelerado de muchas personas reclama que no puedan esperar mucho tiempo mientras se carga el celular. Y esta tecnología va de la mano con baterías más grandes para no estarlo cargando a cada rato, esto implica que el smartphone crezca en tamaño y muchas veces en peso.

Aunque la industria ha mejorado las capacidades de las baterías y optimizado la carga de las mismas, un estudio ha revelado que esta maravillosa tecnología también las degrada más rápido.

Investigadores de la Universidad de Purdue, en Indiana, Estados Unidos, descubrieron cómo afecta la degradación a las baterías sometidas a todo tipo de cargas.

A pesar de que el proceso que se lleva a cabo dentro del interior de las baterías es químico, con una reacción eléctrica que hace fluir a los iones hacia los electrodos a través del electrolito, el desgaste que se produce en los componentes internos implicados es mecánico. Dicho de otro modo: dado que los iones fluyen con mayor velocidad durante la carga rápida, estos golpean los electrodos con mayor intensidad; dando como resultado un lógico mayor desgaste.

Daño heterogéneo provocado por los iones de litio en los electrodos

El investigador Kejie Zhao y su equipo estudiaron todo tipo de baterías comerciales y métodos de carga analizando los componentes a nivel microscópico usando Rayos-X e Inteligencia Artificial para determinar en vista 3D el desgaste producido por las sucesivas recargas. Los resultados fueron concluyentes: como detallan los investigadores en los papers ya publicados, resulta inevitable que los componentes de una batería se dañen, no importa cómo se construyan y de qué manera se refuercen los materiales.

Aunque los fabricantes incluyen electrodos más robustos en las baterías destinadas a la carga rápida, el verdadero problema es que, como demostraron los investigadores a nivel microscópico, los daños producidos por los electrones acelerados con la carga rápida son notables; y dichos daños no afectan de manera homogénea a los electrodos:

“Esta variabilidad en el daño de las partículas del electrodo, o «degradación heterogénea», es más grave en electrodos más gruesos y durante condiciones de carga rápida”.

Al final se concluye que la carga rápida degrada las baterías de forma acelerada, aunque esto no implica que en poco tiempo vaya a dejar de funcionar la batería de un smartphone que constantemente se cargue bajo esta tecnología, sólo implica que al estar degradada, pasará menos tiempo para que vuelva a requerir que se cargue. Otro factor más a la obsolescencia programada de los artículos electrónicos de consumo.

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