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Google Science Fair es una competencia que desde el 2011 plantea impulsar la creatividad científica de los jóvenes de entre 13 y 18 años de todo el mundo. Y hoy, la compañía tiene el placer de anunciar 3 de los 15 proyectos finalistas, esbozos que tienen la intención de mejorar el mundo en que vivimos. ¡Conózcanlos!

 

1) H2Pro

Nombre: Cynthia Sin Nga Lam.

País: Australia.

Edad: 17 años.

Idea: sistema que purifica aguas residuales a la vez que genera energía.

Objetivo: La electricidad y el agua potable son dos de los elementos más escasos en países en vías de desarrollo, motivo por el que Cynthia creó un aparato experimental llamado H2Pro que funciona a base de reacciones fotovoltáicas para purificar el agua, además de generar electricidad utilizando el hidrógeno producido. Con un sistema de bajo costo, la joven ha construido una versión experimental que funciona de forma satisfactoria en las pruebas realizadas.

 

2) Pintura solar

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Nombre: Samuel Burrow.

País: Reino Unido.

Edad: 16 años.

Idea: pintura transparente a base de grafeno capaz de disolver los contaminantes en el aire o el agua.

Objetivo: Burrow se planteó cómo eliminar los contaminantes en el aire o el agua sin utilizar aparatos que gasten energía y, de paso, contribuyan de nuevo al problema inicial. Su solución es una pintura transparente a base de grafeno y óxido de titanio. La pintura, al entrar en contacto con la luz solar, disuelve los contaminantes en sus partes individuales, haciéndolos menos perjudiciales. Aplicado sobre materiales y superficies (como en escuelas, hospitales o incluso fachadas de edificios) se podría crear un sistema pasivo para reducir la contaminación.

 

3) Rethink

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Nombre: Trisha Prabhu.

País: Estados Unidos.

Edad: 14 años.

Idea: un programa para evitar el ciber-acoso entre adolescentes.

Objetivo: Rethink es un software que filtra los mensajes que se envían entre sí los adolescentes en redes sociales, detecta si puede suponer un mensaje ofensivo o de acoso, avisa a quien lo envía de lo que está a punto de hacer es peligroso y pregunta si realmente quiere enviarlo. En su estudio entre 1.500 adolescentes, demostró que el 93% decidía no enviar el mensaje tras ser avisado. Su objetivo es que las redes sociales y aplicaciones de mensajería acaben integrando este programa.