Modo Oscuro

Después de meses de especulación, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva que otorga al gobierno federal el poder de prohibir que las empresas estadounidenses compren equipos de telecomunicaciones fabricados en el extranjero, lo que se considera un riesgo para la seguridad nacional.

Según la orden, que le da al secretario de comercio el poder de determinar qué transacciones pueden ser riesgos potenciales, ninguna compañía se marca de inmediato como una amenaza. Pero el plan se considera en gran medida como un movimiento contra Huawei, con sede en China, que algunos legisladores estadounidenses han considerado una amenaza a la seguridad del país norteamericano.

Los Estados Unidos argumentan que el gobierno de China podría obligar a compañías como Huawei a instalar puertas traseras en sus equipos para espiar las redes estadounidenses. Huawei ha negado repetidamente que esto pueda suceder, y el CEO y fundador de la compañía, Ren Zhengfei, ha hecho declaraciones desafiantes, diciendo que la campaña de Estados Unidos contra la compañía no detendrá su crecimiento internacional.

En febrero pasado, los jefes de seis importantes agencias de inteligencia estadounidenses, incluido el FBI, la CIA y la NSA, dijeron a los ciudadanos estadounidenses que no usaran teléfonos de Huawei o ZTE. Estados Unidos también ha presionado a los aliados para que dejen de usar los equipos de telecomunicaciones de Huawei en la infraestructura nacional. La medida se produce en un momento de mayor tensión entre EE. UU. y China, y las dos economías más grandes del mundo siguen imponiéndose aranceles comerciales entre sí.

Además del potencial de espionaje, la policía estadounidense ha acusado a Huawei de otros delitos penales. En enero, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos acusó a Huawei y al CFO Meng Wanzhou de una serie de cargos, entre los que se incluyen la obstrucción de la justicia y el robo de tecnología. Estados Unidos acusó a Huawei de robar la tecnología de prueba de teléfonos celulares de T-Mobile, y el director del FBI comentó que la compañía “se negó repetidamente a respetar las leyes de los Estados Unidos”.

La orden de la Casa Blanca utiliza la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para implementar la prohibición. Según los informes, la propuesta lleva más de un año de desarrollo.

En una declaración, la Casa Blanca elogió la idea de “un clima de inversión abierto”, pero dijo que “la apertura debe ser equilibrada por la necesidad de proteger a nuestro país contra amenazas críticas para la seguridad nacional”.

Las restricciones en los equipos de telecomunicaciones chinos en los EE. UU. ya han sido la fuente de un feroz debate, ya que compañías como Huawei, así como los proveedores de servicios inalámbricos rurales, rechazaron los límites en el uso de equipos asequibles. Huawei ha demandado por una política anterior que limita su uso en el gobierno federal.

El presidente de la FCC, Ajit Pai, quien fue designado para su cargo por el presidente Trump, elogió la decisión en una declaración. “Proteger las redes de comunicaciones de Estados Unidos es vital para nuestra seguridad nacional, económica y personal”, dijo Pai. “Por lo tanto, aplaudo al Presidente por emitir esta Orden Ejecutiva para salvaguardar la cadena de suministro de comunicaciones”.

Fuente: The Verge

Comentarios