Diez años después de la crisis financiera, la economía global y los mercados financieros podrían estar entrando en una nueva era de cambios potencialmente radicales que harán que la próxima década se parezca muy poco a la anterior. Es más, los expertos consultados por iFOREX advierten que quien piense que el futuro se parecerá al pasado podría sufrir una serie de duros despertares.

El entorno global que ha dejado la crisis se ha caracterizado por la represión financiera (vía regulación y el dominio de los bancos centrales), políticas fiscales pasivas o restrictivas, poco crecimiento en la productividad y de los salarios reales, baja inflación, flujos de capital y de comercio desinhibidos, poca fuerza en la macro y escasa volatilidad en los mercados. Además, recuerdan a iFOREX, unos niveles de deuda agregada global al alza.

Para un futuro no muy lejano, los expertos esperan un paisaje macro muy diferente. Los cambios, explican a iFOREX, ya están en marcha: el mix de política monetaria está cambiando al retirarse los bancos centrales y la polífica fiscal se hace más expansiva, la discusión regulatoria se mueve desde el sector financiero al tecnológico y suben tanto el nacionalismo económico, como el proteccionismo.

Este último, se vería especialmente alimentado por una potencial nueva crisis. En cualquier país occidental, si se produjera un repunte del proteccionismo de izquierdas, el resultado sería un menor crecimiento y una mayor inflación, aunque también habría una posibilidad de crecimiento económico si las políticas de redistribución llegasen a los que la digitalización y la globalización hayan ido dejando atrás.

Una de las maneras en las que la economía real podría ver rota la calma sería a través de un repunte en el crecimiento de la productividad, gracias a la difusión de factores cíclicos tales como las nuevas tecnologías. Sin embargo, algunos analistas consideran que para que se produzca un fuerte repunte en la productividad a través de la inteligencia artificial y el aprendizaje de las máquinas todavía habría de verse un mayor repunte en las inversiones. Por otro lado, recuerdan a iFOREX, un crecimiento potencial más fuerte también podría producir subidas en los tipos de interés.

Otro escenario que podría establecerse y que podría ocurrir en los próximos tres o cinco años es un aumento de los populismos y que podría llegar de distintas formas como, por ejemplo, una redistribución radical de las rentas y la riqueza, un proteccionismo más agresivo, la nacionalización de empresas o industrias clave o ataques contra la independencia de los bancos centrales.

Los expertos consultados por iFOREX dicen que esperan una recesión en Estados Unidos en los próximos tres a cinco años, si bien los mercados actualmente no parecen estar poniendo en precio este riesgo, tal y como apuntan los diferenciales de riesgo y la volatilidad.

Y consideran que será más superficial porque no ven señales de sobre inversión o sobre consumo en EE.UU. y porque el sector financiero está en calma. También será más larga porque no habrá herramientas para luchar contra una recesión. Y, por último, será más peligrosa porque las previsiones de inflación son bajas, por las debilidades estructurales en la zona euro y porque el populismo aumentaría el riesgo de confiscación y redistribución de la riqueza.

Comentarios