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Tabletas, smartphones y televisiones tienen el mismo efecto sobre el sueño de los niños, lo reducen.

Según un estudio publicado por de Pediatrics, revista científica de la Academia Americana de Pediatría, los niños que duermen con teléfonos inteligentes u otras pantallas pequeñas en sus habitaciones duermen menos durante la semana, en comparación con los niños que no tienen dispositivos cerca.

Esto es importante,  porque la falta de sueño en los niños puede afectar su desempeño escolar, bienestar psicológico y social y favorecer comportamientos de riesgo como fumar o beber, explica Jennifer Falbe, investigadora de salud pública de la Univesidad de California en Berkeley y autora principal del estudio.

El estudio realizado por Massachusetts Childhood Obesity Reserch Demonstration Study requirió la participación de más de dos mil niños de entre cuarto y séptimo año de primaria. Más de la mitad de los niños informó que dormía cerca de una pantalla pequeña, mientras tres de cada cuatro niños informaron que dormían con la televisión en la misma habitación.

Los estudiantes de cuarto grado dormían un promedio de 9.8 horas durante la semana, mientras los estudiantes de séptimo grado dormían 8.8. Mas, el estudio también desveló que los niños que dormían cerca de una pantalla pequeña informaron que dormían 21 minutos menos por noche entre semana en comparación con los niños que no dormían con pantallas pequeñas en su habitación.

“Considerando la evidencia general sobre las pantallas y la salud, se recomienda que los padres hagan que los medios con pantallas estén fuera de las habitaciones de sus hijos, que limiten el tiempo total que pueden pasar frente a las pantallas y que establezcan un límite para estos dispositivos”, dice Falbe. “Se deben establecer reglas realistas pero firmes. Por ejemplo, pueden asegurarse de que los dispositivos electrónicos estén apagados al menos una hora antes de acostarse”.

La psicóloga Jessica Kellstein quiere que sus dos hijas, de 11 y 9 años, se preparen para ir a la cama sin ningún tipo de distracciones. Es por eso que la madre de Newton, Massachusetts, mantiene sus Kindles y el teléfono celular de su hija mayor fuera de su dormitorio por la noche.

“Los mantengo fuera de su habitación para ayudarlas a que se preparen para ir a la cama sin tener el brillo de la pantalla y sin verse tentadas a seguir aún después de haberse acostado”, dice Kellstein.

“Trabajo con muchos adolescentes que duermen con sus teléfonos y mandan mensajes de texto hasta la madrugada, cuando deberían dormir, así que estoy estableciendo reglas básicas ahora, cuando todavía no existe la demanda de sus semejantes en el otro extremo”.