Modo Oscuro

Los científicos de la NASA están explorando una estrategia peculiar para construir una base lunar y otras estructuras fuera del mundo: cultivarlas en el sitio a partir de hongos vivos.

La agencia espacial consideró por primera vez la posibilidad de hábitats espaciales fúngicos en 2018, pero ahora los científicos están realizando pruebas para determinar qué tan bien podría crecer el hongo micelio en el suelo marciano, informa Space.com. Si la investigación se desarrolla, permitiría a los futuros astronautas construir asentamientos fuera del mundo sin necesidad de llevar consigo materiales de construcción caros y pesados ​​desde la Tierra, un cambio de juego en el plan para colonizar el espacio.

La idea es enviar hongos latentes a una base lunar y, una vez que llegue, darle agua y las condiciones adecuadas para desencadenar el crecimiento, según un comunicado de prensa de la NASA. Eso también requeriría un suministro de bacterias fotosintéticas para proporcionar nutrientes al hongo. Una vez que el hongo crezca en la forma de una estructura, será tratado térmicamente, matándolo efectivamente y convirtiéndolo en un ladrillo compacto.

“En este momento, los diseños de hábitat tradicionales para construir en Marte son lentos y pesados: llevar nuestras casas con nosotros a nuestras espaldas, un plan confiable, pero con enormes costos de energía”, dijo la investigadora principal Lynn Rothschild en el comunicado. “En cambio, podemos aprovechar los micelios para cultivar estos hábitats cuando lleguemos allí”.

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