La ciencia es uno de los temas que más importan al mundo de hoy, sin embargo, el acceso a la información científica es un privilegio de pocos, incluidos los propios investigadores o estudiantes que están realizando investigaciones, ya que si la institución no cuenta con las licencias necesarias, descargar un solo paper es muy caro.


Estos altos costos están asfixiando los presupuestos universitarios, mientras que las editoriales operan con márgenes altísimos de utilidades. En este sentido, las editoriales controlan el flujo de información de calidad, entre ellas las más importantes son Elsevier (o Springer), pero limitan la circulación de sus contenidos.

Una alternativa, así como al modelo de precios, es el “acceso abierto”, en donde las instituciones pagan por publicar sus artículos y estos se convierten en accesibles a todo el mundo.


Para lograrlo, el gobierno sueco, a través del Consorcio Bibsam ha decidido -después de 20 años- no renovar el acuerdo con la Editorial Elsevier, con miras a lograr el acceso abierto inmediato para el 2026, desde un esquema de suscripción al acceso abierto. Para ello el Consorcio pide:

  • Acceso abierto inmediato a todos los artículos publicados por Elsevier por investigadores afiliados a las organizaciones participantes.
  • Acceso de lectura para las organizaciones participantes a todos los artículos de Elsevier en sus 1900 diferentes publicaciones.
  • Un modelo de precios que sea sustentable y que permita hacer la transición al acceso abierto.
  • Elsevier, por su parte, no ha sido capaz de presentar un modelo que esté de acuerdo con las demandas del Consorcio Bibsam y el acuerdo se cancelará el 30 de junio, que debería ser considerada la fecha límite.

Como dato contextual, te comentamos que en el 2017 se gastaron 1.3 millones de euros por los cargos de procesamiento de esos artículos, pero se pagaron cuotas de licenciamiento unos 12 millones de euros para acceder a contenidos de Elsevier.

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