Telegram, la app rusa que apareció como respuesta a la hegemonía de WhatsApp, liberó el día de ayer una actualización, además de otras novedades, en la cual implementa un reproductor multimedia que no solo mejora al anterior en términos estéticos, sino que lo hace útil a nivel general. Si antes se podían reproducir canciones, ahora se puede navegar entre ellas de una manera muy sencilla a través de un reproductor que, efectivamente, parece más propio de una app de música que de mensajería.

Así, la actualización de Telegram trae a colación el eterno dilema sobre las facilidades que se le proporcionan al usuario para realizar determinadas acciones; y es que, con una base que supera los 100 millones de usuarios, que no deja de aumentar día tras día, las cosas son de pensarse.

Para poder demostrar la utilidad esta nueva función, Telegram ha habilitado un canal (@cctracks) en el que se pueden descargar varias canciones sin copyright. Así pues, nada impide descargar o incluso crear listas de canciones mediante diferentes chats.

No cabe duda que esta empresa tuvo presente desde un principio que para triunfar era necesario diferenciarse de la competencia, por lo que ofrecieron características como los stickers, la posibilidad de enviar gifs haciendo uso directamente del buscador interno de la aplicación o el contactar con otra persona mediante su nombre de usuario en lugar de tener que hacer uso del número de teléfono. En el camino también llegaron implementaciones tan útiles como los bots o los grupos de difusión, convirtiendo a la app en un centro de información y no sólo de entretenimiento.